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sábado, 12 de abril de 2014

ESPAÑA: UNA ANCIANA DONA A LA CIENCIA EL METEORITO MAS ANTIGUO DE LA TIERRA


Una anciana española dona a la ciencia un meteorito más antiguo que la Tierra
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Una anciana española dona a la ciencia un meteorito más antiguo que la Tierra

Rosa González, una española de noventa y cuatro científicos un meteorito que guardó durante más de setenta años, informa el diario La Vanguardia.

El meteorito se cayó el 9 de julio de 1931, cuando tenía once años, cerca de donde se encontraba ella. 
Al examinar el objeto, que mide tan solo un centímetro y pesa cinco gramos, los científicos concluyeron que tiene una gran importancia y que es más antíguo que la propia Tierra. Su composición aporta información sobre etapas tempranas del Sistema Solar, antes de que se formaran los planetas.
Ahora el meteorito será guardado en el Museo Nacional de Ciencias Naturales en Madrid.
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jueves, 13 de marzo de 2014

LAS 10 MUJERES DE LA HISTORIA MAS INFLUYENTES DE LA CIENCIA


Las diez mujeres más influyentes en la historia de la ciencia



Seguramente si se nos pidiese que enumerásemos diez científicos que han ayudado a conocer el mundo que nos rodea y a mejorar nuestras vidas, incluso los más despistados podríamos confeccionar una lista más o menos parecida: Arquímides, Einstein, Galileo, Newton, Darwin, Pasteur, Pascal, Hawking, Tesla e incluso un español, Ramón y Cajal, para completar la decena. Si la pregunta fuese enfocada hacia científicas, la cosa sería más complicada. Marie Curie no tardaría en ser nombrada, pero el resto de las posiciones serían difíciles de llenar
Debido a las dificultades que durante gran parte de la Historia han tenido las mujeres para acceder a una formación intelectual equivalente a la de los hombres, sus aportaciones al desarrollo científico han sido significativamente (apabullantemente) menores. Sin embargo, sí han existido figuras femeninas que por azar o por empeño lograron superar esas barreras y estudiar, investigar, publicar y, en definitiva, aportar su grano de arena al progreso común en forma de avances científicos.
Como no podía ser de otra forma, Marie Curie encabeza el ranking. Nacida en Varsovia en 1867, Maria Sklodowska era hija de un profesor de secundaria que se esmeró en darle una buena formación científicaAunque poco a poco las barreras se eliminan, el binomio mujeres y ciencia aún es desequilibrado.Nature publicó un especial sobre la materia hace ahora un año, en el que concluía que aún quedaba mucho camino por recorrer en lo que se refiere a la desigualdad en la ciencia.
La revista New Scientist también enfocó este asunto con una encuesta en la que pedía a los lectores que elegiesen a las mujeres más influyentes de la historia de la ciencia. Repasamos aquí las diez figuras elegidas, aunque son muchas más las que se quedan fuera y que cuya figura merece ser rescatada.
Marie Curie, la científica más conocida
Como no podía ser de otra forma, Marie Curie encabeza el ranking. Nacida en Varsovia en 1867, Maria Sklodowska era hija de un profesor de secundaria que se esmeró en darle una buena formación científica, que ella completó graduándose en Física y en Ciencias Matemáticas por la Universidad de la Sorbona.
Allí conoció a Pierre Curie, profesor de la Escuela de Física en 1894, y se casó con él al año siguiente. Trabajó con él durante años, compaginando investigación y docencia. El descubrimiento de la radioactividad por Henri Becquerel en 1896 les inspiró para llevar a cabo los experimentos por los que lograron aislar el polonio y el radio. Sus métodos permitían separar el radio de los residuos radiactivos en cantidades suficientes como para estudiar sus propiedades.
En 1903, la Academia Sueca otorga el Premio Nobel en Física a Henri Becquerel, Marie Curie y Pierre Curie por sus respectivos trabajos en el descubrimiento y comprensión de la radioactividad. Tres años después, Pierre Curie muere repentinamente en un accidente. Marie asumió su puesto de profesor, convirtiéndose en la primera mujer en enseñar en la Universidad de París. En 1910 recibió su segundo Nobel, en esta ocasión en Química, por lograr aislar por primera vez un gramo de radio.
Durante años trabajó con su hija Irène (que también recibió un premio Nobel en 1935) para dar a conocer y aplicar el papel de la radioactividad en el campo de la medicina. Pero precisamente las consecuencias de ese fenómeno fueron minando su salud. Murió, ciega a causa de la radioactividad, en 1934.
Rosalind Franklin, la aportación olvidada
2014 ha sido declarado por la ONU como el Año de la Cristalografía, una disciplina científica en la que destacó Rosalind Franklin. Esta británica, nacida en Londres en 1920, jugó un papel clave en el descubrimiento de la estructura del ADN, aunque fue injustamente tratada por sus colegas y su participación no fue reconocida adecuadamente hasta años después.
Nacida en una adinerada familia judía, Franklin siempre supo que quería estudiar ciencias. Se matriculó en Cambridge, donde se doctoró en Química y Física. En 1941 comenzó a trabajar en la Asociación Británica de Investigación de la Utilización del Carbón, y poco después viajó a Francia para trabajar con el cristalógrafo Jacques Mering, del que aprendió a utilizar la difracción de rayos X para crear imágenes de la estructura de la materia sólida cristalizada.
Este talento fue clave para la observación por primera vez de la estructura del ADN, un logro que valió a sus autores el Nobel de Medicina en 1962. En 1951, Franklin entraba a trabajar en el King’s College de Londres como investigadora asociada. Allí, gracias a sus conocimientos, desarrolló la técnica y el instrumental para fotografiar muestras de ADN que permitían reconocer su misma estructura.
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lunes, 19 de agosto de 2013

CIENTIFICOS CONSIGUEN ACTIVAR EL SISTEMA INMUNE CONTRA EL CANCER


Consiguen activar el sistema inmune contra el cáncer


Investigadores en Estados Unidos descubrieron una forma de activar el sistema inmune para que ataque al cáncer.
El sistema inmune está delicadamente balanceado para que ataque a los invasores pero no a los propios tejidos del cuerpo.
Estudios en animales, realizados por especialistas del Hospital de Niños de Filadelfia, sugieren que cambiando ese balance se podrían abrir las puertas a nuevos tratamientos contra la enfermedad

Los hallazgos se publicaron en la revista Nature Medicine.
Existen muchas enfermedades causadas por el sistema inmune cuando se vuelve contra los propios tejidos del cuerpo, como la diabetes tipo 1 o la esclerosis múltiple.

"Nueva inmunoterapia del cáncer"

Un área popular tanto en el cáncer como en las enfermedades autoinmunes han sido los linfocitos T reguladores.
Estos se encargan de suprimir el sistema inmune para prevenir que ataque al cuerpo.
Los investigadores buscaron interrumpir la función de los T, que en otras palabras sería como quitarle los frenos al sistema inmune, para que ataque al cáncer.
"Este descubrimiento es otro paso hacia adelante en el desarrollo de nuevos tratamientos que actúan de esta forma. Pero la investigación está todavía en una etapa muy temprana y no sabemos si este enfoque será seguro o efectivo en las personas"
Emma Smith, Cancer Research UK
Uno de los investigadores, Wayne Hancock, dijo que querían encontrar una forma de reducir la función de estos linfocitos de manera tal que permitieran una actividad anti tumor sin que se activaran las reacciones autoinmunes.
Para ello, los especialistas criaron ratones que no tenían la sustancia química necesaria para que los T funcionaran de una forma eficiente. Después utilizaron un fármaco que producía el mismo efecto en ratones normales.
En los dos experimentos, el cambio en el sistema inmune restringió el crecimiento de un tipo de cáncer de pulmón.
"Esto en realidad traslada el campo (de investigación) hacia una nueva y potencialmente importante inmunoterapia de cáncer", señaló Hancock.
No obstante, todavía queda mucho camino antes de que se pueda tratar a un paciente con cáncer con esta técnica. Se necesitan hacer más pruebas para ver si el mismo proceso se puede manipular en el sistema inmune de humanos antes de pasar a ensayos clínicos.
La doctora Emma Smith, de Cancer Research UK, una organización que investiga esa enfermedad, considera que "cambiar el poder de nuestro sistema inmune contra el cáncer es un campo prometedor en la investigación, y es algo que científicos de todo el mundo están estudiando".
"Este descubrimiento es otro paso hacia adelante en el desarrollo de nuevos tratamientos que actúan de esta forma. Pero la investigación está todavía en una etapa muy temprana y no sabemos si este enfoque será seguro o efectivo en las personas".

INVENTAN CERVEZA QUE NO DEJA RESACA, SIN PERDER SABOR Y CUERPO


Crean una cerveza Que no deja resaca

Científicos mejoran la cerveza sin que esta pierda sabor o cuerpo.

Científicos australianos parecen haber descubierto una forma de lograr que la cerveza no provoque esas terribles resacas del día siguiente sin que ésta pierda su sabor y cuerpo; básicamente, han creado una cerveza rehidratante.
Según los reportes, expertos en nutrición del Griffith Health Institute han logrado remover las propiedades deshidratantes de la popular bebida (que son las causantes de las resacas) al mismo tiempo que lograron mantener el resto de sus cualidades. La idea para esto fue simple: transformar a este elixir de la juventud en una especie de Gatorade con mayor cantidad de electrolitos.
Para probar esta nueva cerveza se solicitó la cooperación de personas que justo acabaran de hacer ejercicio y que por ende, estuvieran sudorosas y deshidratadas. Se les pidió que tomar una de las 4 cervezas que se les ofrecían, dos de ellas de cuerpo robusto y las otras dos ligeras. Una de las cervezas robustas y una de las ligeras contenían estos electrolitos de más.
Acto seguido se les pidió que ingirieran el equivalente al 150% de la masa corporal perdida durante el ejercicio, cosa que hicieron durante una hora. El resultado fue que las personas que bebieron la cerveza con mayor cantidad de electrolitos se hidrataron u8n tercio más que los que bebieron cerveza regular.
Hay quienes ya consideran a estos científicos como héroes y buscan erigir estatuas en su nombre, lo cierto es que, si bien su idea no es mala y contribuirá grandemente al bienestar de la humanidad, otra forma de evitar la resaca severa es bebiendo dos o tres vasos de agua antes de ir a dormir.

lunes, 22 de julio de 2013

CELULAS MADRE PARA CURAR LA CEGUERA


Células madre para curar la ceguera, una posibilidad cada vez más cercana


El uso de células madre para combatir la ceguera podría estar más cerca. Los buenos resultados de un estudio en ratones abre las puertas a que en cinco años comiencen los ensayos en humanos.

Art and the Eye (Flickr)
Avanzamos poco a poco hacia un mundo en el que las células madredejen de ser la eterna promesa de la biología para convertirse en una realidad en la práctica clínica en medicina. Hoy hablamos del trabajo de un equipo de investigación del Moorfields Eye Hospital y delUniversity College de Londres, que ha conseguido utilizar células madre para curar la ceguera, al menos en modelos animales.
Como os contamos en ALT1040, simplificando mucho su definición biológica, podemos decir que las células madre son aquellas capaces de dar lugar a células más especializadas. En otras palabras, reúnen los 'ingredientes' necesarios para preparar en la 'cocina' de nuestro organismo cualquier parte que se nos pueda ocurrir.
Las demostraciones de su capacidad de diferenciación no han pasado desapercibidas en los medios. Los últimos trabajos publicados nos han hablado de su potencial para fabricar un hígado artificial en el futuro o incluso de poder reconstruir el oído interno.
Su potencial para 'fabricar casi todo' ha despertado nuevas esperanzas, en el caso por ejemplo de pacientes afectados por enfermedades como la degeneración macular, la retinitis pigmentosa o la ceguera asociada a la diabetes. ¿Podrían servir estas herramientas celulares para ayudar a estas personas a ver de nuevo? Un trabajo publicado en Nature Biotechnology abre las puertas para que se puedan usar en el futuro células madre para curar la ceguera.
Anteriormente, el mismo grupo investigador había demostrado que era posible trasplantar células inmaduras de los bastones de ratones jóvenes en las retinas de roedores adultos, de forma que estos últimos podían recuperar la visión. La técnica era novedosa, ¿pero podríamos ir más allá? ¿Sería posible utilizar esta tecnología en el tratamiento de personas ciegas?
Aunque aún queda mucho para aplicar esta técnica en clínica, lo cierto es que este segundo trabajo sigue alimentando nuestras esperanzas. Ahora el grupo liderado por Robin Ali ha utilizado una técnica parecida, en la que usarían células madre para curar la ceguera. En este caso, crecen estas células en una placa en el laboratorio, y una vez diferenciadas, implantan las células de la retina en los ratones con la visión dañada.
Durante los últimos años, el grupo de Ali ha logrado ir mejorando la eficacia de este tratamiento, que se basa en emplear células madre para curar la ceguera. En 2006, cuando realizaron el primer trasplante de 200.000 células de la retina, solo lograron que 1.000 fuera funcionales. Ahora el porcentaje de éxito ha aumentado, de forma que se logra que la eficacia del trasplante ronde las 40.000 células.
En palabras de Ali, "aún queda un largo camino por recorrer para lograr que esta potente técnica pueda ser aplicada en seres humanos". De seguir así, los primeros ensayos clínicos comenzarían en unos cinco años, y servirían para demostrar si efectivamente podríamos usar células madre para curar la ceguera en personas.

domingo, 19 de mayo de 2013

El niño que se ríe de Einstein

Dicen que Jacob Barnett, con 14 años, es uno de los genios de este siglo. Con 3, le diagnosticaron autismo y pronosticaron que no se ataría los zapatos hasta los 16

El niño que se ríe de Einstein

Toc toc. ¿Quién está ahí? Albert. ¿Qué Albert? Albert, tú pensaste que iba a decir Einstein». «No sólo voy a romper la Teoría de la Relatividad de Einstein con éxito, sino que mi 'bagel' póstuma (rosquilla, se sirve en los funerales judíos) va a ser mucho mejor. Chúpate esa». «Cita del día de Einstein: 'Si los hechos no encajan en la teoría, cambia los hechos'. Suena como un 'hacker' de las relaciones públicas, ¡no como un genio!». «No solo soy más inteligente que Einstein, mi gato en realidad está vivo y muerto a la vez. Como el de Schrödinger (apellido del científico que hizo un experimento imaginario de Mecánica Cuántica con un gato)».
Estos tuits dan una idea de a qué nivel se mueve Jacob Barnett, Jake para la familia, un chico estadounidense de Indiana al que, con 14 años, consideran un nuevo Einstein. Con dos años y medio, los médicos dijeron a su madre, Kristine, que el pequeño sufría el síndrome de Asperger, una forma leve de autismo, y empezó a recibir educación especial adecuada a esta circunstancia. Sin embargo, Kristine no podía creer cómo un niño con esta enfermedad mostraba tanto interés por unas cartas de colores con letras, de esas que se utilizan para enseñar a los críos el alfabeto, y se plantó ante el profesor: «Incluso se las lleva con él a la cama, como otros críos se acuestan con su osito Teddy».
—«Creo que tiene que reajustar sus expectativas sobre su hijo. Estamos centrados en cosas como que aprenda a vestirse por sí solo», contestó el maestro.
—«De acuerdo, pero él ama esas cartas...».
—«Estoy tratando de decirle, señora Barnett, que no creemos que usted se tenga que preocupar por el alfabeto con Jacob», —zanjó el experto.

Profetizaban que su hijo nunca leería, que ni siquiera sería capaz de atarse los zapatos al menos hasta cumplir los 16. Pero Kristine decidió seguir sus instintos de madre —y profesora de guardería— y, en contra de lo que pensaban los especialistas e incluso su marido, tomó lo que ella define como «la decisión más temible» de su vida. Avalada eso sí por los puzles de 5.000 piezas que el crío era capaz de resolver a esa edad. Le sacó de la educación especial que solo había logrado meterle más y más en su mundo (había dejado de hablar) y comenzó a prepararlo para que se incorporase a las clases 'normales'. Así, puso su mirada en seguir la «chispa» de Jacob, como ella la denomina, en aquello que parecía despertar su interés. «¿Por qué concentrarse en lo que él no podía hacer? ¿Por qué no centrarse en lo que sí podía?». Con este pensamiento y apoyándose en las experiencias infantiles normales (softball, comidas campestres alrededor de la hoguera y juegos) empezó a romper los muros que rodeaban a su hijo.
La madre de Jacob se dedicó a fomentar lo que parecían ser las grandes aficiones de su pequeño, que se dedicaba a decorar paredes y ventanas con fórmulas matemáticas. Lo extraordinario de todo esto no es que Kristine pudo recuperar a Jacob para el mundo exterior, sino que debajo de esa cáscara impenetrable descubrió una inteligencia que rivaliza con la de Albert Einstein, o al menos eso es lo que se desprende al aplicar el cuestionado coeficiente intelectual, que en el caso del científico alemán llegaba a 160 y en el de este pequeño autista a... ¡170!

Conferencias en chancletas

Con 8 años, empezó a asistir a conferencias universitarias, sentado en la última fila, absorbiendo todo aquello que era en realidad lo que su mente hambrienta necesitaba. A los 9, investigando con el típico juego de formas, construyó una serie de modelos matemáticos que abrían una nueva vía en el campo de la Teoría de la Relatividad de Einstein. Su madre grabó entonces a su hijo explicando esta tesis, la colgó en Youtube y la envió a la Universidad de Princeton, la misma donde el genio alemán enseñó e investigó. Al ver aquello, el astrofísico canadiense y profesor Scott Tramaine se dio cuenta de que estaba ante algo grande y escribió este correo electrónico a Kristine: «Estoy impresionado por el interés de Jacob en la física y la cantidad de lo que ha aprendido hasta ahora. La teoría en la que está trabajando involucra a varios de los problemas más difíciles de la astrofísica y la física teórica. Cualquier persona que los resuelva está listo para un Nobel».
Así, antes de cumplir los 10, Jacob fue aceptado en la Universidad de Indiana como un estudiante más. Y ocupó un puesto remunerado en el campo de la Física de la Materia Condensada, un trabajo que por su originalidad le valió un récord: convertirse en el investigador de astrofísica más joven del mundo. Incluso publicó en la revista «Physical Review A».
En los foros científicos, el tema ha generado debate. Algunos se asombran de su talento, otros dudan y hay quien afirma que el chico está cometiendo errores de origen, si no de bulto, en sus tesis. «Al menos por lo que sé, creo que su precocidad es genuina —opina un entendido en thescienceforum.com—. Aunque, desde luego, eso no significa que puedas considerarle seriamente como un científico. Al menos no aún». Otro le contesta apoyándose en fórmulas y asegura que Barnett está recitando para la cámara cosas que no entiende: «Creo que es otro bluf de Youtube», concluye. Pero ahí está el aval de Princeton.
Jacob también da conferencias explicando diferentes asuntos científicos. Choca verle desenvolverse en chancletas y con la soltura de un adulto acostumbrado a hablar para el gran público. Incluso se permite golpes de efecto durante la charla, como arrojar de pronto sobre su cabeza los folios en los que apoya su discurso y seguir hablando como si nada. Ahora está escribiendo un libro para acabar con la fobia a las matemáticas, tan habitual entre los chavales de su generación, porque se le da muy bien explicar con sencillez asuntos científicos complejos. Es por eso que el chaval, de mayor, quiere ser profesor.
Kristine desvela que todo este talento también tiene 'efectos secundarios'. Que no es raro que su hijo se olvide incluso de comer cuando está metido de lleno entre sus ecuaciones. Al parecer sufre de insomnio porque su cabeza está llena de números, así lo describe él.
A pesar de toda esta increíble historia, que se asemeja a la reflejada en el libro y posterior película «Una mente maravillosa», Jacob no deja de ser en muchos aspectos un chico como cualquier otro. Ya ha salido con alguna chica y le gusta jugar con su consola; su favorito es Halo, un videojuego de disparos en primera persona cuya trama se desarrolla en el siglo XXVI y donde el jugador se convierte en un soldado genéticamente mejorado que se enfrenta a extraterrestres.

Libro y película

Tuitea, y no solo esos chistes sobre Einstein que podrían llevar a pensar que quizá todo esto es demasiada presión para un adolescente. No faltan quienes critican a la familia por el camino por el que están conduciendo a Jacob, aunque los expertos apoyan a la madre en su decisión de enviarlo a la facultad. El joven también comenta las cosas que le diferencian de otros que estudian con él (en la universidad, claro). «En clase. ¿Por qué todos los tíos llevan bermudas y chanclas? ¿Y quién es Jack Johnson (un cantante estadounidense que triunfa entre los jóvenes)? ¿Es un químico? Este es mi punto más débil». O ironiza sobre su potencial: «Puedo deducir fórmulas cuánticas complejas con la parte superior de mi cabeza, ¡pero todavía no puedo conseguir tres estrellas en el nivel 3-14 de Angry Birds! La vida es extraña». También hace bromas sobre detalles científicos: «¿Cuál es el nombre del primer detective de la electricidad? Sherlock Ohms».
Kristine ha publicado un libro en EE UU con el título «The Spark: A Mother's Story of Nurturing Genius», que será editado próximamente en España. Además, la Warner quiere filmar su historia. Los Barnett fundaron en 1996 una asociación que acoge a chavales con los mismos problemas; allí juega Jacob al baloncesto con otros como él, autistas... y quién sabe si también genios.